5.2.09
30.1.09
22.1.09
Azul maya, el secreto de un color
La eternidad puede medirse en miles de años, en profundidades infinitas, en misterios y secretos jamás revelados que nadan a través de las galaxias, donde han dejado su rastro, su huella; misterios que originan el murmullo universal.Las pistas que los ancestros han dejado a su paso en pos de su preservación, no son las migajas en el camino, sino representan lo que fue la vida misma en una civilización determinada; van más allá de los vestigios, de las respuestas que aún no han sido reveladas. El ser humano ha sido y será el antagonista de su propia historia; ha perseverado en la misión de borrarse de la faz y ha dejado la página incompleta, el párrafo no escrito, la duda perenne y majestuosa que permite que algunos investiguen el pasado, que descifren el ayer, en la materia hermosa de una piedra, una pieza de ornamento o un color.
Como es sabido, la civilización maya no solo destacó en diversos campos del conocimiento, también han maravillado por su pintura mural y cerámicas; fueron grandes artistas, en sus expresiones dejaron plasmadas sus creencias, usos y costumbres.

No hay apuntes precisos del simbolismo que los mayas pretendían otorgar a través de la aplicación del azul. Algunos teóricos refieren el empleo de este pigmento con lo sagrado o lo divino. En su libro, Reyes-Valerio hace referencia a este tema, cita al cronista fray Diego de Landa quien narra que un azul era utilizado en diversas ceremonias religiosas, describe cómo en algunas ceremonias rituales realizadas en el mes Mac, dedicado al dios Chac, dios de la lluvia, los cuerpos de niños o esclavos eran pintados de azul antes de ser sacrificados, y en caso de sacarles el corazón eran llevados a la piedra de sacrificios, pintada también de azul de cuya gama no se tiene la certeza de ser la maya.
Entre los templos mayas donde hay vestigios del empleo del azul maya, se encuentran Chichén Itzá, Tulum y Bonampak. Asimismo, la existencia de este color, que con el paso de los años se propagó por varios pueblos de Mesoamérica, data de hace más de mil años.
Bibliografía consultada
Reyes-Valerio, Constantino, De Bonampak al Templo Mayor, El azul maya en Mesoamérica, Siglo veintiuno editores, 1993.
http://www.mayablue.org/
Aluxes, maíz y sangre
El puente que atraviesa la carretera de Cancún hacia al aeropuerto se ha convertido en uno de los múltiples protagonistas de las historias relacionadas con los aluxes. Según una de las leyendas vox populi recopiladas por Alejandro Kato en su libro “Alux historias para creer”, narra que, cuando se estaba construyendo el puente, una parte de éste se derrumbó más de una vez sin causa aparente. Cierto día se presentó ante los hombres de la construcción, el líder de una comunidad maya, y les dijo que, en ese sitio no podían construir nada porque era territorio de los aluxes, que debían realizar ofrendas y una ceremonia para pedirles permiso y así poder levantar el puente. Las personas encargadas de la construcción actuaron en consecuencia y realizaron la ceremonia con ayuda de un sacerdote. Como ofrenda construyeron una casa parecida a una pequeña pirámide debajo de la parte del puente que se derrumbaba. Hasta la fecha se puede observar esta construcción como testimonio de que la ofrenda fue aceptada por los aluxes.
rias que hacen referencia a estos personajes mitológicos de la cultura maya. La palabra maya alux no tiene traducción al español, incorrectamente los aluxes son llamados duendes, pero esta denominación nada tiene que ver con su propósito y origen.*La información recopilada para este artículo fue proporcionada en entrevista con Ana Patricia Martínez Huchim, Licenciada en Ciencias Antropológicas en la especialidad de Lingüística y Literatura, por la Universidad Autónoma de Yucatán. Es recopiladora de tradición oral en lengua maya y escritora. Premio Nacional de Literatura Indígena "Enedino Jiménez" 2005 y Premio Nacional de Narrativa Maya "Alfredo Barrera Vásquez" 2005.
20.1.09
13.1.09
Cetología I (pulmones y sangre caliente)
"Primero: La condición imprecisa e indefnida de esta ciencia de la Cetología está desde el principio atestiguada por el hecho de que en muchos lugares aún queda por resolver el punto de que la ballena sea o no un pez. En su Sistema de la Naturaleza (1776, anno Domini), Linneo declara: "De este modo distingo las ballenas delos peces". Pero sé que hasta 1850, tiburones y sábalos, peces de abono y arenques, contra el terminante edicto de Linneo, aún se disputaban la poseción de los mismos mares con el leviatán. Linneo establece del modo siguiente las bases que le permiten expulsar a las ballenas de las aguas: "A causa de su corazón caliente y ventricular, sus pulmones, sus párpados móviles, sus orejas cóncavas, pennem intrantem feminan mammis lactantem" y por fin "ex lege naturae jure meritoque". Leí estos pasajes a mis amigos Simeon Macey y Charles Coffin, de Nantucket, comensales míos durante un viaje, y ambos coincidieron en que las razones expuestas eran totalmente insuficientes. Charley insinuó, irreverentemente que eran tonterías.
Por mi parte, absteniéndome de toda argumentación, sostengo la buena y anticuada opinión de que la ballena es un pez, y acudo al sagrado Jonás en mi apoyo. Una vez acalarada esta cuestión fundamental, el punto siguiente es en qué rasgos internos difiere la ballena de otros peces. Linneo nos ha dado más arriba esos rasgos. Pero en suma, son éstos: pulmones y sangre caliente. Mientras que todos los demás peces, no tienen pulmones y son de sangre fría."
Melville Herman
Moby Dick or the White Whale
XXXII Cetología
27.12.08
2.10.08
Ciudad del Carmen no se queda atrás



El Ballenero estuvo de pasadita por las Playas de Cd. del Carmen, Campeche y pudimos captar estas breves imágenes.
La receta secreta en primer plano.
Tenemos empaques para todo, pero también una población que no acaba de entender que, cada vez que deja basura fuera de su lugar, pone en riesgo la salud de todos y del planeta.
!Así no se puede disfrutar de la Playa!









